jueves, 13 de mayo de 2010

- Crónica de una victoria muy deseada

Aquí me pongo a contar motivos de un sentimiento que no se puede explicar...

Hoy mucha gente sabe por qué somos del Atleti, no hay nada más que haber asistido a un bar donde se televisara la final, o a Neptuno anoche o a la Puerta del Sol o Neptuno de nuevo esta tarde.

Como conté ayer el día de la final fue un día de nervios para todo atlético, a las cinco ya no aguantaba más y me encaminé hacia los alrededores de Neptuno para ver la final desde un irlandés donde habíamos quedado los colegas del fútbol de todo el año y unas cuantas docenas de hinchas que abarrotaríamos el local.

Eran las seis de la tarde cuando llegué (casi el primero) y ya se veían camisetas y bufandas rojiblancas por la calle. La tarde avanzaba y los atléticos iban llegando al local donde no se paraba de corear todo tipo de cánticos atléticos con el mayor de los ambientes posibles.

Comienza el partido y se desencadena la pasión con cada toque de un jugador atlético, muy pronto se puede observar que el Atleti es muy superior al Fulham, el Kun comienza a esbozar lo que va a ser un partidazo suyo pero sin embargo algunas jugadas no llegan a culminarse hasta que un gran pase del Kun a Forlán nos brinda una gran ocasión para adelantarnos en el marcador, pero el balón da en el palo y no entra por muy poquito. Después Reyes mandaría un balón a la escuadra contraria pero el portero australiano pudo atajar el esférico.

El ambiente se caldea y cuando llevamos media hora de partido llega la euforia cuando el uruguayo culmina una gran jugada y manda el balón al fondo de las mallas adelantando al Atleti. 

Todos creemos que ya hemos hecho lo más difícil, marcar el primero y cuando todo parecía que se ponía más fácil llega el gol inglés fruto de una jugada con varios despistes y despropósitos defensivos, vuelve el empate y el Atleti se enfría un poco y más lo haría en el comienzo de la segunda parte donde una vez más salió de los vestuarios con una seria empanada mental, aunque afortunadamente poco a poco se iría despejando y haciéndose con el control del partido.

El Kun lo intentó una y otra vez y Forlán también corrió lo suyo y algunos temíamos una prórroga con estos dos jugadores muy machacados físicamente. Por otra parte en defensa el Atleti aprecia fuerte con Perea cortando ataques y Domínguez y Ujfalusi espléndidos, por no hablar de De Gea, otro de los héroes del partido pues salvó el empate con una parada digna del mejor portero del mundo.

Pasaban los minutos y el Atleti lo intentaba con más corazón que cabeza, Simao había sido sustituido con un visible cabreo no justificado por su flojedad evidente, también lo fue Reyes, mucho más activo que el portugués. En su lugar entraron Jurado y Salvio y parece que el Atleti ganó en juego ofensivo pero no terminaba de rematar la faena, así que finalmente se llegó a la prórroga en la que el Atleti lo siguió intentando y se topó con el portero unas veces y con las torres defensivas en otras (demasiado empeño a veces por los balones aéreos). 

Estaba claro que el Atleti no iba a ganar una final de una manera fácil a pesar de que lo estaba mereciendo, los optimistas como yo esperábamos que se volviera a repetir las proezas de Forlán ante Galatasaray y Liverpool. Y pensando en ello, cruzando los dedos y acordándome de la no siempre cumplida justicia del fútbol llegó el gol del uruguayo, una gran jugada del incansable Agüero que llevaba todo el partido quebrando a jugadores contrarios, el argentino centra a Forlán que corre dentro del área y toca levemente para mandar por debajo de las piernas de un contrario a la portería ante la desesperación del meta australiano que veía de cerca el gol.

La pasión se desborda en el bar, en la calle, en las gradas de Hamburgo, en el terreno de juego; Forlán aún tiene fuerzas para correr la banda celebrando el gol dejando atrás a sus propios compañeros. Quedan unos pocos minutos para el final del partido pero todos celebramos ya el título como si hubiera terminado.

La Historia ha hecho justicia con un club y una afición que se merecía un día así, seguro que la semana que viene se pueda repetir, pero para muchos será difícil volver a pasar un día como el de ayer y hoy.

Hay otras cosas que comentar: la celebración de los goles por uno y la no celebración por otros, la ausencia del alcalde en la final, las localidades que no se ocuparon porque la UEFA no se las repartió a los equipos finalistas, las medidas de seguridad en Neptuno, la retransmisión de esta tarde en Telemadrid cortando justo cuando ya estaban en Neptuno los jugadores y privándonos de ver en directo a Antonio López poner la bufanda a Neptuno, pero hoy pasaré de todos estos temas, es un día y una semana de celebración, ahora hay que pensar en ganar un nuevo título que también merecemos, la Copa del Rey y ya en la próxima temporada jugaremos la Supercopa de Europa, otro título al alcance.

Hoy más que nunca uno se siente orgulloso de ser atlético.

3 comentarios:

atletista sin solución dijo...

Un título merecido por la afición, más que por nadie.

Mucha gente, que no es del Atleti, se ha alegrado de nuestro título y eso se agracede.

Gallardón no pudo ir porque no dejaron que su vuelo aterrizara en Hamburgo.

Lo de la UEFA, Platini y Villar penoso y lamentable.

Abrazos y mañana, otra vez, fiesta.

Manuel Lidueña Góngora dijo...

Esta victoria nos tiene que servir para recuperar nuestra grandeza y nos pone en el mapa futbolistico mundial.

Saludos

Alberto dijo...

Hola Adal, soy Alberto de www.campoen.tv, enhorabuena por tu blog, me ha gustado mucho y es una buena fuente para saber del Atlético de Madrid. Un saludo!