jueves, 30 de octubre de 2008

Victoria sin juego contra el Orihuela

Finalmente jugaron más titulares de los esperados. Jugó Forlán (dicen que lo pidió él para ir cogiendo forma), y a él se debe la victoria.
Mal partido del Atleti que ni contra un 2ªB fue capaz de controlar claramente el partido y apenas creó ocasiones. De hecho ni me acordaba que jugaba Forlán cuando marcó al filo del descanso.
En la segunda parte, ya con el marcador a favor, el Atleti controló algo más el partido y la salida de Banega le dió más dinamismo al juego, aunque es lamentable que contra un equipo de la categoría del Orihuela no fuera capaz de entrar en el área.
Se siguieron viendo las carencias de otros partidos: nos rematan en todos los córners, Leo Franco sigue jugando inseguro, Pernía es Pernía, Camacho y De las Cuevas se reivindicaron como jugadores merecedores de más minutos, Luis García sigue fallando demasiado, sin Simao el juego por las bandas es nulo, sin Agüero no hay tensión ofensiva...
Supongo que la eliminatoria está sentenciada pero siendo el Atleti no hay que fiarse un pelo que si nos marcan un gol en el Calderón a poco de empezzar tocará sufrir y con Aguirre no somos capaces de remontar un partido aún.
Ahora a ver que hacemos contra el Mallorca, toma remontar en la Liga, el Sporting lo hizo tras perder contra los grandes.

2 comentarios:

Tomi dijo...

¡Hola Adal!

Yo es que creo que del partido de ayer no se pueden sacar muchas consecuencias, coleguita. Es un día en el que tienes mucho que perder y poco que ganar.

Se cumplió, no hubo lesionados y el equipo no se desgastó. Para mi es suficiente.

Un saludo.

fernando dijo...

Sí, se pueden sacar muchas conclusiones. Por ejemplo, el Barcelona saca a los suplentes en Benidorm y juega con el mismo sistema que con los titulares. El equipo azulgrana juega siempre igual, con un patrón de juego, una idea de fútbol.

El Atlético no da una, juega igual de mal siempre y no se sabe a que juega. Es un equipo que no trasmite. Me aburrí viéndole jugar y eso no es bueno. Parece que hay que ver los partidos por obligación, no para disfrutar.

un abrazo.